LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
PRI-Morena: ¿También en Guerrero?
La turbiedad y la franca descomposición de la política, no acabaron con el arribo de la Cuarta Transformación. Como en todas las alternancias que han ocurrido en México, se trata siempre de implementar una lavativa para vender la idea de que se limpiará la suciedad. Pero luego toda la boñiga infecta regresa en cascada por el tracto intestinal de la política y de los grupos de poder que la dominan. Se convierte en una repetición de lo mismo. Lo acaban de refrendar las jugadas de los actores en el Congreso de la Unión.
DESCOMPOSICION: MISMOS ACTORES. – Para el ciudadano común y sin
militancia partidista, la Cuarta Transformación siempre estuvo rodeada de
dudas. Porque AMLO era el único que pretendía combatir la corrupción. Los demás
que lo acompañaron, se sumaron a este canto, pero como forma de ganar las
elecciones donde compitieron. No porque fueran a implementar y hacer suyo ese
credo. Mucho menos a dar un viraje en la cultura política del cochupo y hasta
el millonario arreglo en lo oscurito. Los acuerdos por grotescos, no solo
causan repulsión, sino asco. Los hechos son tercos. 1.- En la Cámara de
diputados, fue aprobado por mayoría de votos, que la priista Dulce María Sauri
Riancho presida la Mesa Directiva en el último año de la 64 legislatura. Y se
quedó en el camino el petista Gerardo Fernández Noroña. La trama resulta hasta
cierto punto absurda. Porque apenas dos meses atrás, el Morena «le prestó»
cuatro diputados al PT para comenzar el proceso de mayoritear al PRI. E impedir
que tomara el control de la Mesa Directiva. Las cosas se movieron de extrañas
maneras. Porque al pasarse cuatro diputados del PRD al PRI apenas el pasado 31
de agosto, se advirtió la intención de no dejar llegar a Fernández Noroña ni al
PT. Y se confirmó cuando votaron a favor del PRI, 126 legisladores morenistas
el pasado jueves. Es decir, para el presidente AMLO gobernar con el apoyo del
PRI es más importante que con otros partidos «opositores» como el PT. 2.- El
arreglo en la oscuridad, puso en el desarrollo de la trama mediática a cuatro
actores políticos: el coordinador de la bancada del Morena, Mario Delgado, el
de los diputados del PRI, René Juárez Cisneros, el dirigente nacional del PT,
Alberto Anaya y la secretaria de Gobernación, Olga Cordero. Se infiere que algo
de Noroña no gustó al presidente López Obrador. Porque de ser tercera fuerza
política en el Congreso de la Unión, el PT se quedó sin vicepresidentes ni
secretarios. La intención obvia y con todo el pataleo mediático que protagonizó
el propio Fernández Noroña, era dejarlo fuera de los reflectores mediáticos. Es
una pieza política que rebasa en capacidad de debate a cualquiera de los del
Morena. Incluido el coordinador de ese partido Mario Delgado, quien después de
haber formado parte de la zahúrda en San Lázaro, irá a buscar su registro para
competir por la dirigencia nacional del partido presidencial. ¿Le dará voto de
castigo esa militancia, o lo premiarán encumbrándolo para que siga operando
como lo hizo en el Congreso de la Unión? 3.- Si el dirigente nacional del PT
Alberto Anaya, operó para dejar fuera a un miembro de su propio partido,
entonces lo más seguro es que en Guerrero, la alianza Morena-PT para la
elección de gobernador, no se altere. El punto, sin embargo, apunta hacia dos
escenarios: la complacencia presidencial adelantada para que el PRI retenga el
gobierno de Guerrero en la elección de 2021. O llegado el momento, los
tricolores deban romper su alianza política coyuntural con el Morena y la pugna
por el poder estatal adquiera otros matices. Pero si el PRI y Morena lograron
acuerdos soterrados para desplazar al PT de la Mesa Directiva de la Cámara de
diputados federal, ¿qué razón impediría que no los tendieran también en
Guerrero, para lograr una elección estable y fuera de toda espiral de
violencia? El presidente AMLO ya debió percibir que está rodeado de tiburones
que solo están velando por sus propios intereses, no por los del combate a la corrupción que
planteó. Y en esa vía, puede perder el interés para que el Morena desplace de
algunos gobiernos estatales, al PRI. Los tricolores deben estar muy contentos y
frotándose las manos.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Y para refrendar que el Morena no tiene seguro el
triunfo en las urnas, los diputados locales de mayoría morenista están más
preocupados por definir la entrega de la Presea Sentimiento de la Nación, que
por involucrarse en las problemáticas cotidianas ante las cuales permanecen
mudos e impávidos. Es clara su cooptación política. El gobierno estatal los
tiene perfectamente controlados. Patéticos.
