2 de mayo de 2018

LECTURA POLÍTICA


Noé Mondragón Norato

Enésima crisis gubernamental
Mientras el gobernador Héctor Astudillo Flores, “gestionaba” ante la Secretaría de Hacienda, “más recursos para la entidad”, en pleno proceso electoral y de arranque de campañas de diputados federales y locales, dos asuntos lo envolvieron de cuerpo completo: la revelación hecha por el diario Reforma, en el sentido de que Guerrero ocupa el tercer lugar en violencia en todo el mundo. Y el saqueo a una tienda comercial en la región Tierra Caliente. Hay que ir por partes.
GOBIERNO PARALIZADO.- La única acción relevante que tomó en los últimos días el mandatario estatal tricolor, consistió en destituir al fiscal del Estado, Xavier Olea Peláez. Y ya la rebatinga por asumir el cargo –como si la terna de aspirantes garantizara que en verdad cambiarán las cosas en materia de seguridad y disminución de la violencia-, se intensificó espantosamente. Pero los asuntos que chamuscaron al mandatario estatal, apuntaron hacia dos extremos: 1.- El diario de circulación nacional Reforma, publicó que la entidad ocupa el tercer lugar mundial en violencia, con una tasa de 102.2 asesinados por cada 100 mil hombres. Fundamentó lo anterior en un estudio aplicado a 195 países y realizado por Métrica y Evaluación en Salud de la Universidad de Washington. Guerrero aparece solo por debajo El Salvador y Cabo Oriental, en Sudáfrica, que alcanzan 103.5 y 102.9 homicidios respectivamente. De esta forma,  la esperanza de vida de los varones guerrerenses, se acortó casi la mitad de un año, en una década. El estudio detalla que la única forma de recuperar esa esperanza de vida, es bajar los homicidios. El problema es que, con el arribo del actual mandatario estatal, los homicidios se volvieron el pan de cada día en todo el territorio estatal. Y la impunidad tomó carta de naturalización. Al hacerlo así, el crimen se fortalece y alienta para seguir operando a sus anchas. El vacío de poder y la fractura del estado de Derecho son tan recurrentes, que al mandatario estatal ya parece no importarle este pervertido y anómalo estado de cosas. Los guerrerenses podrán seguir siendo asesinados. Porque la prioridad de Astudillo Flores, está enfocada en este momento, en ganar para su partido el PRI, el mayor número de cargos de representación popular en la elección en puerta. Y nada más. 2.- En el municipio de Arcelia, un grupo delictivo abrió las puertas de una tienda comercial llamada El Surtidor, la madrugada del pasado domingo. Por órdenes de civiles armados, la población saqueó dicho centro comercial. Las pérdidas fueron estimadas en 35 millones de pesos. Se entiende que los propietarios ya no quisieron pagar la cuota o el derecho de piso. El punto es que el vocero del gobierno estatal, Roberto Álvarez Heredia, se limitó a reconocer ese hecho criminal y echarle la culpa a la autoridad municipal señalando que “fue totalmente negligente y que no actuó ni siquiera para reportar los hechos que estaban en curso”. El punto que perturba, es que el alcalde priísta de Arcelia, Adolfo Torales Catalán, busca la reelección en dicha comuna. Y a pesar de los señalamientos que presumiblemente, lo vinculan con el grupo delictivo La Familia Michoacana, encontró la venía política del dirigente estatal tricolor, Heriberto Hucochea Vázquez, para seguir enquistado como alcalde de ese municipio calentano. De ahí se entiende lo demás. Es decir, la autoridad estatal sabe a qué intereses responde dicho edil tricolor. Y no ha hecho nada para evitar que siga actuando como autoridad en un municipio sin Ley. Como en el caso de la empresa Femsa –Coca-Cola- en Ciudad Altamirano, las inversiones en Tierra Caliente seguirán retirándose de la entidad. ¿Ya se alcanzó el orden y la paz?
HOJEADAS DE PÁGINAS…Trasciende que el vandalismo mostrado por la Ceteg en la marcha de ayer por el Día del Trabajo, no fue consigna del Morena, sino un acto espontáneo de quienes comienzan a percibir la estrategia del fraude electoral anticipado en los próximos comicios presidenciales. La irritación social roza ya, la ingobernabilidad como paso previo a la anarquía.