El Séptimo Sello

El Séptimo Sello
Agustín Mazón Barrera

Aquí no pasa nada
**Tal parece que los medios de comunicación fueron cooptados para minimizar la agresión de que fueron objeto los integrantes de la organización “Ángel de la Paz”, como para confirmar la aseveración de que “en esta pinche ciudad nunca pasa nada”.
Sin embargo hay testimonios existen testigos presenciales que narran la crueldad que los policías antimotines utilizaron para reprimir a los manifestantes.
Punto y aparte es lo que sufrieron los mismos comunicadores, quienes en el afán de cumplir con su labor fueron agredidos físicamente y víctimas de los gorilas disfrazados de policías, que trataban de impedir se diera a conocer la violencia con la que actuaban.
Esto debe ser investigado a fondo para que los responsables sean castigados, por tratar de coartar la Libertad de Expresión con tal de ocultar su proceder infame y ruin.
En Iguala ocurrió un hecho condenable al reprimir con violencia exagerada a personas que sólo hacían acto de presencia en esta manifestación, donde los infiltrados (agentes del mismo gobierno) propiciaron que se desatara una feroz agresión y una implacable persecución.
Pocos fueron los medios que informaron realmente como ocurrieron los hechos, pero será necesario hacer una investigación y que intervengan las organizaciones defensoras de los derechos humanos, porque esto no se puede quedar en la impunidad…
**Pura farsa resultaron los amparos contra el gasolinazo que promovieron algunas organizaciones.
Lo señalamos claramente en este espacio, no procederían porque la Ley no los contempla y debe ser otra la instancia, no los juzgados civiles y penales, la que se encargue de esto.
En suma solamente el Congreso y el presidente de la República pueden contravenir el incremento a los combustibles…
**Un mensaje en Internet del buen amigo Leopoldo Rodríguez Jiménez, taxqueño de origen pero avecindado en tierras del sureste mexicano, quien nos recuerda lo que George Orwell escribió: “periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas”.
Y para interpretarlo podemos decir que ahora esto puede traducirse en que los medios de comunicación deben cuidar el subsidio, que significa no dar a conocer las irregularidades de los gobiernos en turno, no tocarles ni el pelo y rendirles pleitesía a pesar de que sabemos cómo atentan contra el pueblo…
Una sonrisa: Dos amigos platicaban: Yo hice el amor tres veces con mi esposa antes de casarnos, ¿y tú? Yo también, pero no sabía qué se iba a casar contigo. 

Por sus obras los reconocerán.