Opinión

Tribuna Pública

Francisco Javier Copeño Castro

 

El “anuncio” o “destape” del Secretario de Salud en el estado, Lázaro Mazón Alonso, por parte del único dueño y mandamás del Movimiento de Regeneración Nacional, (Morena) excandidato presidencial a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador, no fue sorpresa ni algo que no se supiera de antemano; porque en sí, no había ninguna otra posibilidad de que fuera otro personaje de la política estatal con las características del dos veces alcalde de nuestra ciudad. Sin embargo, habrá que ver y analizar lo que existe detrás del discurso de también llamado “Peje”. Por ejemplo… ¿Qué tiene que ver que Andrés Manuel López Obrador diga en sus discursos que no quiere saber nada de llamado “Jaguar” Armando Ríos Piter, (aspirante a la candidatura del PRD)  por ser un traidor a la patria, si de antemano ha dicho que no hará alianzas con los demás partidos y que contarán con un candidato propio? Antes mencionaba que entre Waltón y Mazón estaría en candidato de su partido, pero al decir que no habría alianzas con nadie, entonces él mismo cerraba las puertas a  Luis Waltón del Movimiento Ciudadano, luego entonces lo que pudiera pensarse que era un anuncio espectacular el que Lázaro Mazón Alonso sería en candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero en el 2015, fue algo relativamente normal. Cierto es que muchos perredistas habrán de abandonar las filas del sol azteca y sumarse al proyecto de Lázaro, pero eso solo abonaría a ayudarle al PRI a regresar a Casa Guerrero. Porque a pesar de lo que se diga y siendo verdaderamente realistas y aunque los agoreros de Mazón Alonso digan lo contrario, creemos que al médico-político, no le alcanzará lo que tiene para poder ganar la gubernatura con Morena, sobre todo, porque lo que critica el llamado “Peje” lo lleva a cabo como si nada más él tuviera la facultad hacerlo, es decir nombrar de dedazo a los candidatos, porque si en verdad fuera democrático se buscaría a un candidato que fuera nombrado por las bases, esas bases a las que siempre alude pero que solo las ocupa para sus concentraciones que ya no son lo que fueron hace poco tiempo, y que tienen que aceptar sus decisiones, como el impulso a candidaturas como las de Manuel Bartlett Díaz, cuando éste personaje fue catalogado como el principal operador del fraude en 1988 en contra de Cuauhtémoc Cárdenas. Pero su voz es una orden y todos las deben acatar. ¡Hasta la próxima y salud!