OPINIÓN

Séptimo Sello

Agustín Mazón Barrera

 

La instrucción del gobernador Ángel Aguirre Rivero, en el sentido de aplicar cero tolerancia para policías comunitarios, es acertada, porque en aras de proteger a la población y sus familias de la delincuencia organizada y la violencia que se ha apoderado de la entidad, cometen abusos, como el cierre de vías de comunicación o la detención de ciertos mandos policiales, porque según ellos se encuentran involucrados en ese tipo de delitos.

Probablemente la intención de estos policías comunitarios sea buena, pero cuando instalan retenes en carreteras o caminos vecinales, para detectar a delincuentes, perjudican a terceros que muchas veces tienen urgencia de trasladarse a determinado lugar.

O en otras ocasiones confunden a gente inocente con malhechores y cometen una serie de injusticias sumamente criticables, pues como dicen comúnmente, nadie es culpable hasta que se comprueba.

Y eso es lo criticable.

Por eso el Ejecutivo Estatal es claro en sus apreciaciones al mencionar que los policías comunitarios adheridos a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, surgieron para brindar seguridad a sus comunidades y no para confrontarse con las instituciones de gobierno.

Y he aquí donde radica el malentendido de los dirigentes e integrantes de ambas organizaciones, que con sus armas en la mano actúan como lo hace cualquier otro policía ya sea estatal, rural o municipal.

Aguirre Rivero es claro, policías comunitarios que salgan de sus territorios, serán juzgados conforme a la ley…

En otro tema, dicen que cuando se quiere se puede y uno de los mejores ejemplos que tenemos en el Municipio de Iguala, es la pavimentación del Auditorio del CBTIS 56, que se realizó en tan solo cinco días y que era un compromiso contraído por el alcalde, José Luis Abarca Velázquez ante la comunidad estudiantil y sus autoridades educativas.

Eran ya más de 15 años en que ese auditorio se construyó y ningún gobierno, local, estatal o federal, había cumplido con el cometido de pavimentarlo.

Ahora ese sueño es realidad, gracias a la administración de Abarca Velázquez…

 

Incuestionables verdades:

“Antiguamente las mujeres cocinaban igual que su mamá.

Hoy... ¡beben igual que su papá!"

“Antiguamente las nalgas estaban dentro de los calzones.

Hoy en día, los calzones están dentro de las nalgas…”

Y para terminar la más verdadera de las tres:

"Antiguamente los carteles en las calles y en los postes, con rostros de delincuentes, ofrecían recompensas; hoy en día, piden votos".