Opinión

SIN   MIRAMIENTO

Gerardo Lagunas  Pineda

 

Algo que me pasó o bien que me pudo haber pasado y que comparto para que tengan cuidado: Sucedió la semana pasada cuando estaba almorzando en mi hogar en compañía de mi familia. Tocaron el timbre y luego luego pensé, ''como siempre, son los testigos de Jehová, que sin tomar en cuenta las ocupaciones familiares, les importa poco o nada quitar el tiempo. Eso sí, cuando me los encuentro en la calle, ni un lazo me echan. Vamos, ni un saludo, pero cuando llegan a cualquier domicilio, son las personas más educadas que podamos conocer''. Pero para mi sorpresa no fueron ellos, sino un joven que se identificó como promotor de la empresa ''Disch'', la de Carlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo y que para que nos ''sintamos'' orgullosos, ES MEXICANO. Siguiendo con mi historia, invité a pasar a la sala que no son más que dos burdas sillas las que hacen el papel de la sala  de mi hogar y de entrada me dijo que traía dos promociones de la empresa para la cual trabaja, siendo éstas que no me cobraría ni un peso de suscripción y que tendría un mes  gratis de su señal, y... a quién no le gusta que le regalen en estos tiempos algo y sobre todo la señal donde dicen que es como si estuvieras tu mismo dentro de la tele. Pensé luego luego que no debía desaprovechar esta oportunidad, ya que siendo cliente por muchos años de Cablemás, bien debía cambiar de aires y optar por algo digno de mi personalidad. Bueno, eso digo yo, que tengo personalidad. Le dije al joven, sabes, me convenciste, y todavía mejor que me aseguras que la señal no se irá cuando llueva. Bueno, eso me dijo, porque alguna vez tuve la ocurrencia de suscribirme con Sky, de lo cual me di una arrepentidota, porque con unos ligeros truenos que  anunciaban lluvia, ya se desaparecía la señal y el coraje en mí no se hacía esperar, sobre todo cuando iba a jugar el AME, y como me gusta verlo perder, o peor fue cuando fui a cancelar mi contrato con la empresa propiedad de Telerisa, perdón Televisa, me salían con la jalada que debía esperar medio año porque así especificaba el contrato. Eso no me lo dijeron, pero después leí el contrato, que tuve que usar lupa para ver sus condiciones, ya que con letras minúsculas así lo hacía ver. Pero bueno, siguiendo con el dichoso ''Disch'', el joven hizo el contrato, lo firmé y lo hizo mi esposa, porque quiero decirles que yo no muevo un dedo sin la autorización de ella y emocionado me quedé porque me dijo: ''mañana viene el instalador para que tenga la mejor imagen de Méxco en su televisor''. A la mañana siguiente como me iba a la chamba, le dije a toda mi familia que estuviera al pendiente porque iban a instalar el ''Disch''. Para no hacerla larga ni aburrirlos, llegó la media semana y nada. Para eso, en mi chamba un compañero me dice, ahorita vengo, voy a pagar mi teléfono, y que le digo, ''oye, hazme un favor, me dijeron que me pondrían el ''Disch'' desde el lunes y no lo han instalado, pregunta el porqué''. A su regreso me dijo, mañana te lo ponen. Eso me dijeron. Nuevamente con la estúpida emoción llegué a mi hogar y les dije a los míos ya mañana  lo instalan eh! Llegó el día y nuevamente nada, y otra vez mi coraje que de por sí soy corajudo y con esto peor. Al día siguiente  fue sábado, que hablo directamente a México, atendiéndome una dama con voz melodiosa que quise no se acabara el día con tal de seguirla escuchando por la tesitura de su voz. Le hice ver lo que me pasaba y tajantemente me mandaba al área de atención al cliente, donde otra voz similar a la primera me decía en qué le puedo servir señor Gerardo. Otra vez volví a contarle  mi historia y sin decir agua va, me dijo que no tenían ningún contrato a mi nombre y que si quería tener la mejor imagen de México debía pagar mi suscripción y sin ningún mes gratis. Así de fácil, ah, si a esas vamos, luego luego le reviré diciéndole: ''sabe qué señorita, no deseo nada de su empresa y no anden engañando a la gente con tal de tenerlos como clientes'', contestándome bruscamente la señorita ''como guste caballero'', acabándose el tono muy sutil de quienes forman parte de dicha empresa. Termino con esto: no se dejen engañar y aquí vale lo siguiente. Más vale malo por conocido, que bueno por conocer, y   corriendo que me voy a pagar a Cablemas...Saludos a mi gran amigo de la infancia, el Lic. Jesús Mendoza, por sus comentarios hacia mi persona y dice que compra y lee El Diario de la Tarde por mi, lo cual no creemos ya que este rotativo tiene muchas plumas valiosas y de interés que es el motivo suficiente para estar DEBIDAMENTE informado...Con tristeza comento la pérdida de dos grandes amigos que se han adelantado en el camino. El primero Galo Gutiérrez Santana, veterano priísta que hasta donde sé, el partido en mención ni siquiera una esquela le mandó. Y Juan Carlos Arteaga, seguidor del equipo de futbol Magisterio y que se significó por ser un comerciante muy humano. Ambos descansen en paz...Hasta la próxima!