28 de mayo de 2018

LECTURA POLÍTICA


LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato

El coletazo político en la capital

El problema será de entendimientos políticos. Porque nunca han existido. Esos puentes siempre estuvieron rotos. Fracturados por la cerrazón y la soberbia de la que se invisten los poderosos. Y por esa razón, el regreso del alcalde con licencia de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, previsto para mañana martes, se antoja poco terso. El punto radica en el tamaño de la afrenta: es una batalla legal que le ganó no al alcalde suplente, Jesús Tejeda Vargas, sino propio gobernador Héctor Astudillo Flores. Y de ahí se abren otras lecturas.
PUGNA DE PODER ABIERTA.- A pesar de que en su cuenta personal de Facebook, Leyva Mena, asegura que “nadie perdió y nadie ganó” y se pronuncia por el camino “de la concordia, de los acuerdos y del trabajo duro por Guerrero, olvidando los enfrentamientos políticos”, en realidad hay heridas que no cierran con facilidad. Estas son algunas: 1.- En enero de 2018, la Auditoria Superior del Estado (ASE), detectó un faltante de 61 millones de pesos en la cuenta pública 2016, durante el gobierno de Marco Antonio Leyva. Tenía dos meses y medio fuera de la alcaldía. Fue el primer aviso sobre el vendaval. Y apenas en los inicios de mayo de este año, el edil suplente, Jesús Tejeda Vargas, afirmó que las irregularidades financieras del edil con licencia, alcanzaban los 100 millones de pesos durante el ejercicio presupuestal 2017, pese a que el alcalde suplente ocupó de ese mismo dinero durante los últimos dos meses y medio de ese año. Desde luego, era una estrategia para inhibir  el regreso del edil constitucional. 2.- El lunes 16 de octubre de 2017, Marco Antonio Leyva, solicitó licencia para separarse del cargo como presidente municipal de Chilpancingo. Y es previsible que el martes 29 de mayo próximo, el Congreso local apruebe su regreso. Estuvo fuera durante seis meses y medio. Y confiado en que ya no retornaría jamás, el edil suplente Jesús Tejeda, le metió mano a la nómina municipal. Insertó a varios familiares y amigos cercanos. También, a los comerciantes y aliados. Sobre todo, aquellos afines al empresario y ex dirigente de la Coparmex, Pioquinto Damián Huato. Curiosa y sospechosamente, Pioquinto, anunció que “le tenemos reservada una sorpresita para cuando regrese a la alcaldía”. Significa que, como se vieron trastocados sus intereses dentro de la comuna presidida por Tejeda Vargas, hará hasta lo imposible para que Leyva Mena, no entre a palacio municipal. Pioquinto se asume así, no solo como el brazo político golpeador de Tejeda Vargas, sino como el del propio gobernador Héctor Astudillo. 3.- El asunto es que, a partir del retorno del edil priísta, las cosas podrían operar en varios frentes: A) Leyva Mena, podría ventilar ahora, todas las irregularidades financieras de Tejeda Vargas. Como forma de presionar al propio mandatario estatal. Y tender así, “la concordia y los acuerdos” que pondera. B) El Congreso local estaría en la frecuencia de impulsar una eventual revocación de mandato contra Leyva Mena, sustentada justamente, en todas las anomalías financieras que se le detectaron. El problema es que el tiempo corre en contra debido a que se encuentra en puerta la elección del 1 de julio. Y de ahí, solo le restan dos meses para concluir, a la actual administración municipal. C) Al final de cuentas, el escándalo podría dañar más a un PRI caído, desprestigiado y con escasas expectativas de triunfo en la próxima elección. Cuidar las formas debería ser la prioridad de un partido en franca decadencia electoral. Sobre todo, en la capital del estado cuyo territorio podría caer por vez primera en toda su historia, en manos de la oposición. De ese tamaño es el coletazo político del factor Leyva Mena.
HOJEADAS DE PÁGINAS…En el único terreno político en que operó el ex gobernador y dirigente nacional del PRI, René Juárez Cisneros, es en desempolvar el caso Nestora Salgado. A pesar de que en México, nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito, René le dio armas a su candidato presidencial, José Antonio Meade, para tirarle lodo al Peje López Obrador. Con todo, el candidato del PRI no remonta su tercer lugar en las encuestas.