LECTURA POLÍTICA

Noé Mondragón Norato

Policías Ciudadanas incontrolables

Al monstruo de las llamadas “Policías Ciudadanas” se les dejó crecer desde el periodo del ex gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero. Y hoy, el gobierno estatal priísta de Héctor Astudillo Flores, ya fue ampliamente rebasado por ellas. En igual y perfecta sincronía a la espiral de los delitos y la violencia que crecen a pasos gigantescos, sin encontrar límites ni contención alguna. Basta con ubicar una parte de esta grotesca película de la vida real.
UPOEG: EXCESOS. – El pasado viernes un grupo de “policías ciudadanos” de la UPOEG masacraron a balazos a siete personas, entre ellas un bebé de 4 meses, un niño y tres mujeres, en la comunidad de San Pedro Cacahuatepec, en el Acapulco rural. El dirigente de esa agrupación, Bruno Plácido Valerio, admitió que su policía “se defendió de una agresión por parte de extorsionadores”. Pero la Fiscalía General del Estado (FGE), concluyó que no la hubo por parte de los ejecutados. Y de ahí se abren las lecturas: 1.- La UPOEG actúa como si una parte del territorio guerrerense fuera su coto de poder. Como si fueran un Estado dentro de otro. Es decir, no permiten la injerencia de otras policías en sus asuntos ni en sus territorios. Recientemente, recuperaron a balazos, el corredor de El Ocotito, Tierra Colorada y Mohoneras, que estaba en poder de otra “policía ciudadana”: el FUSDEG.  Y ante esas agresiones a balazos entre ambas “Autodefensas”, el gobierno estatal astudillistacondena y fustiga este tipo de acciones desde el discurso, pero no se atreve a operar con determinación en los hechos. 2.- En San Pedro Cacahuatepec, no fueron 43 los desaparecidos, pero sí, siete los muertos. Y el gobierno estatal y la FGE no tienen hasta la fecha, ningún detenido, pese a que ya saben que la agresión fue hecha por la UPOEG. Pesa sin embargo, el antecedente: Bruno Plácido Valerio, ha sido relacionado con grupos delictivos en mantas que han dejado presumiblemente, los grupos delictivos contrarios, en puentes carreteros y en el paso a desnivel en Chilpancingo. El gobernador Astudillo advirtió que con la ayuda de la Federación “es hora de ponerles un hasta aquí a esos grupos de policías ciudadanos”. Pero susoliloquio se quedó –como ya lo hizo costumbre-, en buenos deseos. 3.- No es la primera vez que esos grupos de policías, atacan a balazos a ciudadanos. El sábado 18 de marzo de este año, turistas de la Ciudad de México fueron baleados por la Policía Comunitaria de Petaquillas, tras negarse a detenerse en el retén que tienen instalado de manera permanente, en la entrada de esa población. El saldo fue de dos heridos, entre ellos Valeria Aceves Ríos de 24 años, una joven mujer que, derivado del balazo recibido en la espalda, quedó parapléjica. Al igual que con la agresión de la UPOEG en San Pedro Cacahuatepec, el gobierno estatal no encontró ningún responsable de esa agresión. Se limitó a condenar los hechos. Y a ofrecer en el discurso, una rápida investigación por parte de la FGE, que nunca arrojó resultados positivos. En realidad, estos grupos de Policías Comunitarias ya rebasaron al Estado. Así como lo hizo la propia delincuencia organizada, en una tierra sin Ley. Y así, no se sabe a qué o a quién gobierna Astudillo.

HOJEADAS DE PÁGINAS…En el cuartel electoral de guerra del presidente Peña Nieto, existe honda inconformidad con los resultados entregados por el gobernador guerrerense, Héctor Astudillo, a quien le encomendaron ganar en la pasada elección de gobernador en el Estado de México, el distrito federal 18 de Huixquilucan, la tierra del candidato tricolor, Alfredo del Mazo Maza. Y al final, fue ganado por el PAN. Como se ve, el mandatario estatal no tiene todas las canicas de su lado.