ESTA ES UNA EDICIÓN PARCIAL DE LA INFORMACIÓN DE EL DIARIO DE LA TARDE... LA INFORMACIÓN COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA...

18 de mayo de 2017

Abrevando

José Antonio Lavín Reyna
“No es lo mismo verla pasar que platicar con ella”: Anónimo.

Días de mayo y otras cosas.
Me han preguntado por qué no le hago al adivino y hablo de la clase política de Iguala. La verdad, no tengo dotes de “prestidigitador”, más ahora que presidentes municipales y diputados locales pueden reelegirse, la situación es compleja. En el caso de Iguala, el alcalde Herón Delgado Castañeda goza de todas las prerrogativas del virrey de Guerrero, no puede olvidar que en su fallida campaña contra Zeferino Torreblanca, en el año 2005, lo apoyó con fuertes sumas monetarias. Así que como primer priista, Astudillo no dudará en apoyarlo para la reelección y ni modo, Gama tendrá que agachar la cérvix y por ese detalle, quizá logre que lo apoyen para la reelección.
La disciplina deberá ser muy fuerte para evitar rompimientos y esto seguramente sucederá en los municipios gobernados por el PRI, salvo aquellos que no se han portado bien con el gobernador, esos sin duda, por el PRI no serán candidatos a la reelección; los otros municipios gobernados por otros partidos es harina de otro costal.
El pleito será por las regidurías. Por eso, de esos temas hablar poco y más en nuestro Estado, donde la pobreza incide de manera total en las intenciones del voto.
Hablemos del mes de mayo, mes concurrido de festividades que de alguna manera afectan las actividades cotidianas del entorno en que vivimos. En México sobran estos días, pero este mes lleva una carga extraordinaria: primero de mayo,  día del Trabajo (no se trabaja); cinco de mayo, la batalla de Puebla (aunque algunos políticos han declarado lo contrario); 10 de mayo, día de la Madre (tampoco trabajan los que no lo son); 15 de mayo, día del Maestro (no trabajan los docentes, ni los alumnos); 23 de mayo, día del Estudiante (no se trabaja, ni se estudia).
Son cinco días de permanencia voluntaria en la inhabilidad de los quehaceres, sin contar las vacaciones de primavera que se extienden por dos semanas. Si tomamos en cuenta los sábados como días hábiles, estamos contando que se restan 17 días del presente mes. Fechas donde se programa sacar adelante los pendientes que se tienen, pero mayoritean las actividades vacacionales y se posponen las promesas hechas anteriormente, para caer en un estado de culpabilidad y a veces de arrepentimiento.
Hablando del festejo del día del Maestro, o sea del tema de la educación, asunto que es la bandera de las reformas estructurales de Peña Nieto, y que por ello, reviste gran importancia para la salud del país. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), declara que México está por debajo de la media de los 34 países que conforman esta organización, pero arriba de la media en América Latina, en las áreas de Ciencias, Matemática y Lectura.
Adentrándonos en el significado de esa celebración, debemos decir que para muchos, la palabra maestro, no va más allá de un salón de clases, donde se imparte un conocimiento y se revisan tareas. Para otros, la palabra  maestro, significa amor a la profesión, amor a los alumnos, a todos, porque de ello depende forjar buenos profesionistas, buenos ciudadanos, buenos seres humanos.
Supuestamente la tan llevada y traída reforma educativa descansa en la obligación del Estado en  proporcionar las condiciones adecuadas para que la docencia se lleve a cabo en su máximo esplendor.
Aunque a la fecha todo se ha concentrado en exámenes, el pasado fin de semana pasado, el SPD (Servicio Profesional Docente), tuvo a bien colocar un examen de oposición para los candidatos de nuevo ingreso a los puestos de maestros, en los diferentes subsistemas y niveles. Otro fue para la promoción de puestos.
Dichos  exámenes tienen una duración de nueve horas aproximadamente y algunos de los participantes exteriorizaron: “se me secó el cerebro”. Es un examen que mide conocimientos y habilidades para la práctica docente, así como habilidades intelectuales y responsabilidades ético-profesionales. El cansancio, el nerviosismo y la incertidumbre –por el tiempo–, agoto en unos, esa capacidad y en otros, inhabilitó su desarrollo pleno, quedando la duda si verdaderamente el resultado es real y corresponde a la capacidad de desarrollo del maestro.
Esa es la reforma educativa-laboral de Peña Nieto, más sin embargo, hasta los maestros bien domesticados incumplen siempre el cumplimiento de los días de trabajo. Así, ningún avance habrá, seguramente.
Algo Más…
Existe un poema anónimo relacionado a como las personas nos acostumbramos a las cosas cotidianas y también de como esas cotidianidades se transforman en omisiones mayores y después de un tiempo nos sumimos en un letargo sin capacidad de asombro y ya acostumbrados a esas formas nos sumimos en irresponsabilidades mayores.
El ser humano es cada vez más insensible y por consecuencia los órganos encargados de difundir información oficial y clandestina hacen un esfuerzo mayor con imágenes más impactantes para elevar sus niveles de audiencia y comienza una lucha para presentar las imágenes más elocuentes, morbosas y hasta sangrientas, las historias narradas con mayor impacto aunque esto implique en ocasiones salir de la verdad de los acontecimientos y se genera información falsa que tanto atrae a un público más inconsciente.
En la actualidad pareciera que nuestra capacidad de asombro se encuentra en una etapa agónica, cuando se publica una noticia violenta en nuestra entidad la comunidad de las redes sociales solicitan y en muchas ocasiones exigen imágenes, videos, etc. no con la intención de informarse solamente, tampoco para saber si conocía a la persona en desgracia y mucho menos para ayudar; a lo que más sirve es para inventar un mal chiste, crear un meme de mal gusto y realizar las mayores críticas posibles aunadas de gran irresponsabilidad .
No nos acostumbremos.... y aprovechemos para calibrar nuestra capacidad de asombro.
CCCXI.- Existen intelectuales que indican que los medios de comunicación son como una vacuna: duelen pero previenen, de ahí que no debería extrañar que haya regímenes que se consideran mejor sin medios críticos.
“Un medio es un espejo... en muchos Estados de la República los gobernantes emiten discursos contra las imperfecciones que refleja el espejo...Y estos gobiernos quieren culpar al espejo”.

Hasta la próxima.