Del balcón al sótano


Del balcón al sótano
Eduardo Albarrán Orozco.

He leído en estos primeros días de las campañas electorales municipales las diversas interpretaciones de quienes tienen filias o fobias a los candidatos. Sobre todo a los que representan a nivel nacional las tres partes en conflicto. Y dejo claro que ninguno de los defensores vierte argumentos a favor del proyecto nacional, solo lo municipal. Sus intereses más cercanos.
Conozco, de forma general, sus propuestas municipales, pero no he escuchado que algunos de ellos haga defensa de las propuestas de los candidatos a nivel nacional.
Me gustaría que Oscar Díaz Bello, candidato de una alianza muy extraña, hiciera defensa de las propuestas neoliberales de Ricardo Anaya, así como de los casos en los que se le ha involucrado con manejos turbios de dinero. Él se dice de izquierda y, si fuera congruente, no estaría con Anaya. Lo mismo sucede con alguien a quien aprecio mucho, pero en política hay diferencias. Lázaro Mazón Alonso ahora está con el PAN. Tiene cierta lógica porque su formación política no es de izquierda y los pocos de izquierda que se le acercaron fueron, a quienes hoy, como en los 70s, les decíamos “rábanos”, porque eran rojos por fuera y blancos por dentro. Sin más, oportunistas de derecha.
Mazón Alonso perdió ser genuino, confiable. Sus convicciones, pocas o regulares, las perdió al apoyar a la derecha, a un proyecto nacional que nada tiene que ver con los conceptos de un gobierno de izquierda. Por supuesto que quienes dirigen al PRD, en todos los niveles, no tienen idea de lo que es la izquierda y, si lo saben, hoy esa idea la han guardado en el rincón más profundo de sus recuerdos.
Prefirieron estos personajes de “izquierda” poner sus intereses personales por encima de un proyecto de nación. Se hubieran abierto más y promovieran, sin involucrar a un “partido de izquierda”, sus simpatías personales. Sería más honesto.
Leo los comentarios de filias y fobias y hay críticas a quienes estuvieron en un partido y ahora son de otro. Pero me doy cuenta que quienes escriben ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Critican a Mauricio González, porque estuvo en PRD, muy cercano a Lázaro Mazón Alonso, después en MC, y ahora en PT. También cuestionan al candidato de Morena, Antonio Jaimes Herrera, pero en la mayoría de los partidos en este proceso sucede lo mismo. Recordemos que, por ejemplo, el líder de Oscar Díaz, Ángel Aguirre Rivero, dejó el PRI para ser gobernador por el PRD. Y así hay personajes en otros partidos con menor competitividad.
En el caso del PRI las cosas no pintan como quisieran. No es casual que Raúl Tovar Tavera haya declinado por David Gama. Habría que recordar que ellos fueron contrincantes en el 2008 por la alcaldía de Iguala y Tovar le ganó a Gama por más de 23 mil votos.
Hay quienes interpretan que el trabajo de Tovar, sus amistades y contactos, le pueden permitir a Gama incrementar sus posibilidades de triunfo. Aunque la mayoría de la gente dice que la competencia está entre Antonio Jaimes y David Gama.
Del sótano
Las supuestas declinaciones recientes de personajes transparentes solo son parte de la estrategia mediática y son muy válidos.
El ex regidor por el PRD, Nelson Chávez, que apoyará a Gama, realmente no significa nada numéricamente. Mucho menos políticamente. Nemesio Álvarez tiene más canicas, pero no se van a ir con el perdedor.
Alguien me preguntó si yo sabría a quien apoya el candidato independiente a la presidencia de Iguala, Velino Rodríguez, a la presidencia de la república. Bueno sería saberlo. ¿Promoverá el voto por Meade? ¿O sea más de lo mismo, según quienes le cuestionan? ¿O a Ricardo Anaya o a ya saben por quien? Es una duda.
Hay candidatos que están proponiendo construir teatro y auditorio. Supuestamente estas propuestas surgen de diagnósticos que han realizado. ¿Realmente son indispensables para la población de Iguala un teatro o un auditorio? Todas las familias que vivimos en Iguala sabemos perfectamente que la necesidad fundamental, en cuanto a servicios, es el agua. Continuar con el acuaférico sería un acto de congruencia política por parte de quien sea el presidente municipal de Iguala, sin embargo hay quienes pretenden trascender con “sus proyectos de hornato”.
Antonio Jaimes tiene posibilidades de triunfo gracias al efecto López Obrador y a que muchos perredistas votarán en esa línea. Sin embargo de nada le va a servir lo que Obrador le pueda dar a la causa de Jaimes, si él y, sobre todo parte de su equipo, no dejan de lado su actitud poco humilde hacia el resto de las fuerzas que apoyan a López Obrador.